ArtículosIniciosemana del 21 de MAYO al 27 de MAYOSusana Seleme Antelo

Los profetas de la derrota

No cualquier derrota, sino la derrota a la democracia en Bolivia. Se perfilaba mucho antes del actual descalabro democrático, ya en agosto de 2006, como consta en un discurso del ya presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma. El documento confidencial “Guía de acción política de Orinoca para los compañeros revolucionarios del MAS y sus aliados” es por demás esclarecedor, por si alguien dudara, todavía, de la irresistible tentación de dominar que los animó siempre. Como pensaba Simone de Beauvior, en los hombres del MAS se cumple a cabalidad su famosa sentencia de que “La tentación de dominar es la más universal, la más irresistible que existe”.

La guía de acción que cimentaremos sostiene que “La Nación, el Estado Nación, el Estado de Derecho y la democracia (actuales) son inviables, y son expresiones de ‘colonialismo’, neoliberalismo y de la burguesía capitalista que se debe desmontar (desestructurar). La República boliviana fundada en 1825 -y que lamentablemente persiste hasta nuestros días- debe desaparecer. Si no se pudiese por medios democráticos, la violencia (partera de la historia) es necesaria para imponer el nuevo Estado Plurinacional”.

Entre otras acciones políticas, reza el documento, “se debe promover la agudización de las contradicciones… es deseable la crisis económica y política… la inestabilidad general y el caos…” En el mismo tenor, “la cooptación de grupos de presión, niveles jerárquicos de la FF. AA. y la Policía, las organizaciones de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo, líderes de opinión pública, ONGs y fundaciones como UNIR *”. Al mismo tiempo, agrega, hay que “desprestigiar a los partidos políticos de oposición, inhabilitar a la instituciones del Estado(Parlamento, Tribunal Constitucional, Poder Judicial, Corte Nacional Electoral, etc.)

Suman y siguen las directrices para “inviabilizar las autonomías regionales … conformar nuevas regiones transdepartamentales, para captar los recursos prefecturales, regalías y otros…”. De modo especial apunta a “atacar al enemigo del pueblo: la Media Luna… la cadena autonómica se romperá por el eslabón más fuerte=Santa Cruz… Predisponer a la población de occidente contra el proceso autonómico… destruir el motor de la economía cruceña: el aparato latifundista y agroindustrial”.

En ese documento Evo Morales insta a la violencia desde los aparatos de comunicación de Estado, para acostumbrar a la población “a pensar en la confrontación entre Oriente y Occidente como necesidad histórica para el cambio”. Por último, “iniciar el proceso de expropiación de bienes y privilegios de la clase media, su debilitamiento económico y político” si se oponen al proceso de cambio.

No se necesita hilar fino para identificar al autor del texto: el confeso jacobino ‘Vice’ Álvaro García Linera. La misma lógica discursiva antipolítica negada al diálogo entre diferentes, si asumimos la política como el arte de lo posible, precisamente por los intereses y valores casi siempre antagónicos y polémicos en democracias representativas plurales. Cuando Carlos Marx, escribió en la Gaceta Renana, en 1842 que “la violencia es la partera de la historia”, plasmaba su convicción de que los cambios sociales profundos implicaban, necesariamente, sangrientas revoluciones y por ello convirtió a la violencia en el rasgo constitutivo de la política y fundamento de la verdad de la historia. **

No tomo en cuenta Marx ni sus seguidores acríticos como García Linera y otros radicales de la izquierda estalinista, que la espiral de la violencia para ‘cambiar la historia’ y tomar el poder según sus designios, conduce a los trágicos abismos de intolerancia y fanatismo políticos conocidos en la historia.
Tras 6 años de desgobierno del MAS ¿quiénes son los terroristas y separatistas, como nos acusaba, acusa, encarcela y procesa a casi un centenar de cruceños, cuando solo defendían y todos exigíamos autonomía? Los terroristas y separatistas son ellos, nadie más que ellos cumplieron a pie juntillas su guía de acción, y además son los profetas de la derrota democrática en Bolivia.

El ‘jefazo cocalero’, su ‘Vice’ y sus cómplices de tanto planificar su engendro de revolución, se olvidaron de pensar y razonar de cara a las múltiples determinaciones de la sociedad boliviana, “unidad de lo diverso”, que en eso sí tenía razón Marx.

Como nunca tomaron en cuenta ese concepto, asumieron que ellos y nadie más que ellos deben y pueden existir en Bolivia. Y ahora Morales dice que llegaron para “quedarse 500 años”, ya no 50 decía como antes, entre otras razones, porque la oposición política no existe. Que está dispersa y desagregada, no cabe dudas, si fue ese uno de los objetivos de la guía para la acción, aquí comentada y cumplida con esmero.

Pero Morales olvida que existe la sociedad civil, es decir los que no militamos en partido político alguno, pero pensamos, tenemos voz, conciencia democrática y le hacemos oposición desde las calles y con la palabra. Hoy, la gente en las calles le dicta al gobierno supuestamente popular y revolucionario, el orden del día con protestas, paros, bloqueos y huelgas, mucho más allá de la agudización de las contradicciones, como apunta la guía aquí comentada para un período prerevolucionario, como aprendimos de la ortodoxia marxista. No es el caso de Bolivia.

Oposición ciudadana masiva, fue el masivo repudio al gasolinazo, 2010-2011, tanto que Morales dio marcha atrás. Y la apoteósica solidaridad con los pueblos indígenas del Oriente y Occidente que se oponían y oponen a la destrucción del TIPNIS. Y el rotundo revés que el voto nulo le propinó al intento de dominar, vía el voto el Poder Judicial. Y la pacífica revolución de médicos y salubristas en rechazo al desconocimiento de añejas conquistas laborales. Fueron contundentes rechazos a la irresistible tentación de dominar del presidente Morales, también presidente de los cocaleros que cultivan la hoja de coca, materia prima de la cocaína, y su jacobinos compañeros.

La oposición política es intrínseca a la democracia para la representación ciudadana en los Parlamentos, de ahí su imperativa necesidad. Sin embargo, la oposición de la sociedad civil puede ser determinante para derrocar cualquier dictadura.

* Importante fundación, cuya directora, Ana María Campero(+) fue la primera presidenta de la Defensoría del Pueblo en Bolivia. La mención de la institución en la guía de marras, confirma la sospecha de su afinidad con Morales y compañía.
**Hannah Arendt: Karl Marx y la tradición del pensamiento político occidental. Editoral Encuentro. Madrid, 2007. Ahí plasmó Arendt sus ideas, para una ampliación de su obra sobre los totalitarismos y sus crímenes.

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