ArtículosIniciosemana del 8 de OCTUBRE al 14 de OCTUBRESusana Seleme Antelo

Alguna verdades

Hablar sobre verdades es un tema que tiene bemoles, según se la aborde desde la filosofía, la teología, la ideología, la historia, la política, la sociología, la cultura, aunque hay pocos desacuerdos desde la ciencia.

¿Quién podrá negar que el agua está compuesta de dos moléculas de hidrogeno y una de oxígeno? Nadie, a no ser los cósmicos aymara-centristas, como el presidente Evo Morales, el ‘Vice’ y sus conmilitones  A pesar de ellos, una verdad es la que corresponde a hechos y realidades objetivas, más allá de subjetividades de cualquier índole.

De ahí que, en un país tan dispuesto al olvido como Bolivia,  es necesario recordar que el 10 de octubre de 1982 se erige como una verdad histórica democrática: hace 30 años Bolivia recuperaba la democracia, conculcada por dictaduras militares durante casi dos décadas.

En ese tiempo, la lógica de poder político estaba subordinada a la lógica del poder militar y la sociedad acosada por desvaríos represivos. Quienes luchamos para vivir sin el testamento bajo el brazo, lo hicimos para no sufrir cárceles, torturas y muertes, ni huir al exilio. Luchamos para reparar daños personales y colectivos; para construir cultura y poder democráticos inclusivos, superar las falencias de toda democracia, siempre perfectibles con voluntad política, representación  y participación sociales.

¿Sentirán todas y todos los ciudadanos la emoción que nos embarga a quienes  tuvimos el privilegio de vivir aquel momento? Jóvenes que formábamos parte de la ‘generación de la democracia’, otros adultos y algunos más adultos,  el 10 de octubre de 1982, creímos que ‘el cielo fue tomado por asalto’. No como las masas a quienes Marx regaló esa metáfora subversiva, sino porque en Bolivia democráticamente tocamos el cielo y derrotamos a militares y dictadores.

Quienes conquistaron el poder político y luego lo ejercieron,  cometieron errores, es cierto, pero también hubo aciertos en la construcción de la institucionalidad de un Estado de Derecho,  libertades políticas, inclusión social, aplicación de políticas de género y lucha contra la pobreza.

Sin embargo, qué pocos recuerdan a los líderes que nos legaron los más largos años de democracia sin interrupciones.

De ahí la pregunta insoslayable: ¿cómo anda la democracia  en la Bolivia de la Plurificciones de Morales y compañía? Esta mal herida, pues se subieron al carro de la historia arropados por el sistema democrático, ganaron una elección bajo esas reglas, y hoy la vulneran como fue vulnerada antes. Se revistieron y revisten de demócratas, pero violan el Estado Derecho y los Derechos Humanos, no admiten pluralidad política, se inventan procesos judiciales contra lo opositores, reniegan de la independencia de poderes, no rinden cuentas ni son trasparentes en el gasto de los dineros públicos, y pretenden detentar el poder sin tiempo ni fecha en el calendario, como los dictadores.

Las paradojas actuales

Los oficialistas recuerdan el 10 de octubre como “construcción de la democracia pluricultural”, y es cierto en alguna medida: hay una mayor inclusión social de mestizos e indígenas, que antes también la hubo, con un Vicepresidente de la entonces República, el intelectual indígena Víctor Hugo Cárdenas. ¡Qué paradoja! Cárdenas y su familia fueron objeto de una feroz golpiza, con quema incluida de su casa en una comunidad indígena del Altiplano, hace un par de años, solo porque hacía campaña por las autonomías

Otra paradoja del que se dice presidente y guía de indígenas-originarios-campesinos,  es que descalifica, agrede, divide y castiga a los indígenas del Oriente, que ayudaron a ganar elecciones. Pero hoy muele a palos a sus dirigentes, como Marcial Fabricano, Fernando Vargas, Miriam Yubanoré, Nazareth Flores, ente otros muchos y muchas más

Esos pueblos desde el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro-Sécure (TIPNIS) dan una batalla desigual frente al poder político oficialista,  para salvaguardar su Parque, su hábitat, la flora, la fauna y los cursos de agua de la región amazónica.  Ese parque nacional es de ellos y de todos,  y no de ilegales cocaleros convertidos en solventes empresarios constructores, prestos a matar el TIPNIS con una carretera trans-cocalera.

He aquí otra paradoja: los nuevos constructores son afiliados la Federación de Cocaleros del Trópico de Cochabamba,  que preside Evo Morales desde hace 17 años y cuyos cultivos de coca van totalmente a la producción de cocaína. Este es un doble presidente ya que también preside el gobierno del Estado Plurificciones.

Estos cocaleros-constructores de carreteras son la burguesía masista, los nuevos ricos que amasaron fortuna  con sus plantaciones de coca y sus concomitantes actividades informales, ilegales y delictivas. Van a construir una carretera para ampliar la capitalista economía política de la cocaína  y consolidar los tentáculos del criminal narcotráfico. A ese mortal flagelo social, se lo combate persiguiendo no solo a los capos y mafias de cualquier tamaño, que nunca encuentra el gobierno, sino yendo a sus orígenes: la producción excedentaria ilícita de la hoja de coca, materia prima de la cocaína.

Algunas verdades más: a 30 años de recuperada la democracia, en Bolivia hay más de 100 presos políticos, más de 600 exiliados pues son perseguidos por una administración de justicia subordinada al poder del mandamás Morales. Hay 3 ex prefectos y 2 gobernadores que fueron electos con voto popular mayoritario, destituidos y otro, el único en pie,  con 21 procesos sobre su cabeza. Hay  diputados, senadores, alcaldes, líderes de oposición, periodistas y medios de comunicación sometidos a ‘guillotinas judiciales’ o tribunales de ética, solo por practicar su derecho a informar, a pensar diferente y hacer uso de la crítica como arma política en democracia.

Señales alarmantes en este aniversario de reconquista democrática apunta al mandamiento de apremio contra el General de la República Gary Prado Salmón, militar institucionalista y demócrata, castigado por oponerse a las arbitrariedades dictatoriales de sus superiores, en su tiempo. Hoy está involucrado sin culpa alguna en el complot  terrorista-separatista contra Santa Cruz, desde hace tres años. ¿O se lo persigue por haber tomado prisionero a Ernesto ‘Ché’ Guevara a fines de la saga guerrillera en el Oriente de Bolivia, el 8 de octubre de 1967? Como hombre y militar probo,  el capitán Prado Salmón entregó al guerrillero herido y con vida, a los militares acantonados en Vallegrande. ¿Por qué cargarle a él,  luego de 45 años, un asesinato en el que no tuvo ni arte ni parte, sino los militares golpistas asesorados por la CIA? Mandamiento de apremio tiene otro general con vocación democrática, Lucio Añez, con el que luchamos para derrotar a un dictador militar, sin éxito entonces, pero abrimos brechas para recuperar el derecho a ser libres sin que nadie nos apunte con sus armas.

Triste aniversario de estos 30 años de democracia. Hoy vivimos una democracia electoralista que no respeta el voto popular y sin el más mínimo pudor muestra su estructura autoritaria-dictatorial. Morales y los suyos se aprovecharon  de luchas, vidas y muertes de quienes lucharon por reconquistar la democracia,  para que hoy la hiera de muerte y hiera la memoria  de sus mártires.

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