ArtículosInicioManfredo Kempff Suárezsemana del 1 de JULIO al 7 de JULIO

DEPLORABLE ABUSO CONTRA S.E.

No es nuestro afán ponernos a la moda protestando contra la actitud abusiva asumida por algunas naciones europeas y el propio Estados Unidos, en los últimos días. No tenemos por costumbre sumarnos a las opiniones masivas si estas no nos convencen. Pero hoy lamentamos el error en que cayeron naciones con gran trayectoria democrática y cultural. Y decir error no es poca cosa si recordamos lo que se le atribuye a Talleyrand, el Canciller de Napoleón, cuando, a propósito del fusilamiento del Duque de Enghien, dijo algo así: “esto es peor que un crimen, es un error”. Es que existen errores que son muy graves en el campo diplomático, como el cometido contra S.E. hace pocos días.

Porque, luego de las tensas horas transcurridas entre la salida del aeropuerto de Moscú de la nave presidencial FAB-001 y su llegada al aeropuerto de El Alto, no podemos menos que sorprendernos de los acontecimientos acaecidos durante ese tiempo, que por un lado se lo puede ver como naif y por el otro como diabólico. Pero, a fin de cuentas, lo único cierto es que las actitudes de Francia, Portugal, España e Italia, fueron incomprensibles y han creado un ambiente irrespirable en Bolivia, donde, con toda justicia, se piden urgentes explicaciones como una reparación ante tan desmesurado abuso.

La gente de la calle se pregunta: ¿por qué las cuatro naciones europeas que negaron el sobrevuelo por su territorio al Falcon 900EX presumieron que en el avión venía como polizón Edward Snowden? ¿Acaso en estos tiempos era difícil que las autoridades rusas les comunicaran inmediatamente que el ex agente de la CIA continuaba en el aeropuerto moscovita? ¿Será que Snowden tiene el sentido de la ubicuidad? Porque si el personaje estaba en la terminal de Sheremétievo, no podía estar en el avión presidencial boliviano. Y si no estaba en el FAB-001 no existía razón para que a la nave se le bloqueara su vuelo hacia América. ¿O Snowden desapareció de la terminal durante algunas horas despistando a la inteligencia rusa y norteamericana? ¿Cómo pudo hacerlo? He ahí algo que está entre lo infantil y lo diabólico.

Algo más. ¿Si el ex agente de la CIA hubiera estado en el avión de S.E. correspondía hacer la encerrona aérea? Al parecer no, porque, se afirma dentro de la confusión todavía existente, que Edward Snowden, no tiene orden internacional de aprehensión. ¿Cómo es eso? ¿Se lo puede detener o no al final? Lo que no se entiende es el convencimiento norteamericano de que Snowden hubiera sido invitado por S.E. para huir de Moscú hasta La Paz, al extremo de que, de manera inverosímil, EE.UU. se adelantara con un pedido de extradición a Bolivia de alguien que no estaba en su territorio. La respuesta lógica fue devolver la solicitud por estúpida. ¿Es posible entender que la primera potencia mundial, vanguardia en espionaje además, no pudiera enterarse de que su ex agente continuaba en Sheremétievo? ¿Cabe eso en alguna cabeza racional?

S.E. tuvo que ser desviado a Viena ante la inaceptable actitud de cuatro naciones europeas. S.E. no fue secuestrado, ni tampoco corrió peligro su vida, como pretenden convencer su más fanáticos, pero fue vejado y humillado. Que el FAB-001 fuera, según dicen, inspeccionado por las autoridades austriacas es algo inconcebible, nunca visto, aunque hubiera sido permitido por el capitán de la nave. Vulnera todas las normas diplomáticas en la materia. Causa gracia, si no fuera tan penoso, que el embajador de España en Austria le hubiera pedido a S.E. que el invitara un cafecito dentro del avión, para husmear si estaba escondido por ahí Snowden. ¿Será cierta semejante tontería?

El hecho es que el repudio ha sido general a nivel americano y mundial. Los apoyos a S.E. se han justificado plenamente porque el abuso fue indecente. Las manifestaciones contra las sedes de las embajadas europeas involucradas y la de EE.UU. eran de esperar. Es necesario exigir las explicaciones correspondientes, pero no se debe dar rienda suelta a una actitud xenófoba como la que se está presentando, que implora echar fuera de Bolivia los restos de la embajada estadounidense y, además, hasta romper con Francia, Portugal, España e Italia.

Lo indicado es hacer las denuncias que correspondan ante NN.UU. y la OEA, pedir que esto no se repita jamás, pero no irse a los extremos. Nada bueno se logrará ahondando nuestras diferencias con USA y la UE. No hay que dar cabida a los destemplados pedidos de ciertos grupos fanatizados. Las relaciones con EE.UU. pasarán a estar congeladas en varios grados bajo cero, pero no debemos pelear con Europa. No tenemos peso para un reto semejante. Así que hay que dedicarle tiempo al trabajo, y no cometer excesos.

El error ha sido mayúsculo de parte de EE.UU. y de eso no cabe la menor duda. Errores que, según Talleyrand, pueden ser peores que crímenes. No caigamos los bolivianos en el error de obedecer consignas políticas, calculada búsqueda de popularidad para S.E., o simplemente protagonismo mundial. Esto último ya se consiguió sin ningún esfuerzo. Ahora hay que recomponer lo averiado actuando diplomáticamente, aunque sabemos que comportarnos así no es nuestra norma.

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