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Una larga historia de estafas: La suerte de Karachipampa

Los dioses o la suma del tiempo han debido decidir que la planta de Karachipampa esté destinada a manejos oscuros.

En 1977, Enrique García, ahora presidente vitalicio de la CAF, era subsecretario de Planeamiento y denunció, en un artículo publicado en Presencia, los grupos de presión que influyen en la asignación de recursos estatales.

Los vendedores de la tecnología extranjera, los vendedores de los equipos, los diplomáticos representantes de esos países y los grupos cívicos que llevan la segunda.

El proyecto estaba repleto de irregularidades, comenzando porque estaba sobredimensionado para la capacidad de producción de los minerales de plata, zinc y plomo en Bolivia. José Justiniano renunció al cargo de presidente del Banco Central porque se negaba a aceptar la forzada ingeniería financiera del proyecto. El ingeniero Mario Paulsen denunció los cálculos forzados de la producción de minerales y el sobreprecio de la planta.

En mis columnas y en el semanario “Bolivia Económica”, además de radio Panamericana, yo reproducía esas críticas. Fue cuando ocurrió que un cabildo abierto me hizo el honor de declararme enemigo público número uno de Potosí. Honor para mi trabajo y honor para un tupiceño.

Ahora, tanto años después, el proyecto es usado para fines electorales y sus responsables dicen, sin ruborizarse, que fundieron plomo y produjeron lingotes, aunque no saben a quién van a venderlos. Están buscando interesados. Lo importante era producir lo que ellos llaman “lingotes” antes de las elecciones. Lo demás es lo de menos.

Alguien se preguntará en algún momento cómo se hará para parar el horno cuando se haya acumulado la producción.

Pero sobre todo alguien preguntará qué se hará para asegurarse la provisión de minerales de plata y zinc en los volúmenes de la planta sobredimensionada. En aquellos años, los que presionaban por la planta decían que se podría importar mineral del Perú.

Quienes recibieron las comisiones, los grupos de presión denunciados por Enrique García, están nuevamente activos. Quieren ofrecer “soluciones”. Esta vez, lo saben, esas soluciones serán adquiridas con el estilo de no llamar a licitación, y pagado al contado violento.

Es agobiante ver cómo estas cosas se repiten y se repiten…

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