ArtículosInicioIsmael Schabib Monterosemana del 9 de MARZO al 15 de MARZO

SEÑORES DEL GOBIERNO ¿PORQUÉ NO SE SINCERAN?

Algunas cosas malas que hace el gobierno nacional ya no se pueden ocultar; el hecho que el presidente de Bolivia sea también presidente de las federaciones de cocaleros, sea cocalero; se hubiese expulsado a la DEA, sin embargo que  en su oportunidad pedimos  con aflicción  ayuda internacional para luchar contra el narcotráfico; que se haga creer a los bolivianos que la lucha contra este flagelo fue una imposición odiosa del gobierno de los EE.UU.; que elementos de la Policía Nacional con cargos importantes resulten comprometidos con el narcotráfico; que hubiesen pretendido que el trazo de la carretera Beni-Cochabamba pase por zonas propicias para la siembra de más coca, expansión de la coca; que  la revista “Veja” hubiese informado que miembros importantes del régimen como el ministro Ramón Quintana, que trabaja en palacio de Gobierno al lado de S.E., está implicado con el narcotráfico; que el ex Senador Roger Pinto Molina le hubiese mostrado al presidente Morales informes del servicio de inteligencia de la Policía Nacional sobre personal de su gobierno implicado en el negocio de la cocaína y hubiera reaccionado como lo hizo en contra de Pinto, persiguiéndolo ferozmente, haciéndole la vida imposible en el país,  quien tuvo que inicialmente refugiarse en la Embajada de un país vecino, es una clara expresión de que el gobierno boliviano  tiene nexos con el circuito cocaína-narcotráfico.

¿Por qué no se sincera  y acepta públicamente su situación? Podría argumentar en su defensa que esta actividad le hace bien a la economía nacional, podría esgrimir con la “sinceridad” que le caracteriza al presidente Morales, que es “un acto de patriotismo”  fomentar  la producción de cocaína en Bolivia, aunque muchos otros no lo veamos así. Sería como un descargo, peor es que lo niegue.

El gobierno debería aceptar  que la producción de cocaína tiene carácter estratégico para sus actividades y la de varios gobiernos de América Latina que son de su misma tendencia política como el de Venezuela, donde la olla de los  militares narcotraficantes que comparten el poder se ha destapado.

Que el general de  policía  Oscar Nina, declare que los ex ministros de gobierno Rada y Llorenti, cada uno a su turno, supieron de sus actividades ilícitas porque les informaba, los compromete totalmente; se pudiera darles el beneficio de la duda si Nina hubiese delinquido a espaldas de ellos. ¿Cómo se puede aceptar que un ministro de gobierno pueda tener conocimiento que el Comandante de la Policía Nacional es narcotraficante sin tomar ninguna medida? Eso no se cree aquí ni en la luna, se puede deducir  que ellos también estaban implicados  directamente. Es como pretender que el director de un hospital sea inocente si tiene conocimiento que uno de sus principales colaboradores trafica con órganos y, peor aún, si este le informa, se puede deducir que son socios en ese horrendo negocio.

Cuando el narcotráfico tiene raíces profundas como en México,  que es sólo un país de tránsito de las drogas, es una peligrosísima amenaza contra la convivencia pacífica de toda la sociedad, peor aún podría ser nuestra situación, si  Bolivia además es  productora de la materia prima y la droga misma.

Nadie en el poder se salva; mucha gente fue ingenua al creer en la promesa electoral, “más coca y cero cocaína”, es como pretender pedir más lluvia pero cero  inundación.

No  le queda más al gobierno que sincerarse y justificar ante la opinión pública nacional e internacional porqué convirtió a Bolivia en un narco Estado… y dejar el poder que ilegalmente ostenta.

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Un comentario

  1. Señor Almirante en principio enaltecer su altruismo patriótico… realmente quienes advertimos la «lacra» del narcotráfico a diario en los medios de comunicación, es asorante…, y las políticas para su control se les fue de la mano a este gobierno. Debe y tiene que reconocer que la expulsión de la DEA de nuestro país fue un error.
    Actitud estrictamente individual de un «ego» sindicalista, revanchista.., a la fecha, el señor Presidente Morales está poniendo en riesgo como ningún otro gobierno a nuestra juventud, sin aspirar a ninguna fuente de trabajo por ausencia de ella. Dios nos libre pronto de este gobierno.

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