ArtículosInicioMarcelo Ostria Trigosemana del 14 de AGOSTO al 20 de AGOSTO del 2017

Corea del Norte: La otra crisis

Nuestra preocupación está centrada —esto es comprensible— en la aguda crisis de Venezuela, donde una tiranía está violando todas las normas de convivencia democrática. Pero esto no es lo único que alarma: El gobierno norcoreano —sancionado por el Consejo de Seguridad de la ONU por insistir en desarrollar armas nucleares y probar misiles para transportarlas— amenazó, en represalia, con lanzar sus misiles hacia el territorio de Estados Unidos.

Luego del último ensayo norcoreano de un misil supuestamente intercontinental, no hay certeza de que, por el momento, Pyongyang tenga la capacidad de alcanzar las ciudades estadounidenses ubicadas en territorio continental. Que no haya logrado aún ese grado de avance tecnológico, estaría confirmado por el reciente cambio de planes de Kim Jong-un, que anuncia para este mes de agosto una prueba con cuatro misiles Hwasong-12 de alcance intermedio, lanzados hacia aguas muy cercanas de Guam, una isla estadounidense en el Océano Pacífico. Como sucedió con la crisis de los misiles soviéticos en Cuba, se vuelve  a poner al mundo ante la terrible posibilidad de una guerra nuclear.

La evidencia del desbalance de poderío militar entre Estados Unidos y Corea del Norte, hace pensar que la amenaza del líder norcoreano es una balandronada de quien sabe que una respuesta militar estadounidense sería terrible para su país. Pero, como todo sátrapa, se hunde en su tozudez, y puede llevar a su pueblo a sufrimientos indecibles. Nadie desea una guerra pero, por lo que se sabe, ésta sí es posible si se cumple la intención de Pyongyang de lanzar esos misiles hacia Guam.

Las bravatas del tirano norcoreano son parecidas a las de los líderes de los gobiernos del llamado socialismo del Siglo XXI. También éste atribuye todos los males habidos y por haber,  a la política “imperialista” de Estados Unidos, cuando en realidad las crisis que sufren se deben a las tiranías corruptas e ineficientes. En efecto, la situación económica norcoreana no es, ni fue, buena por el su mal manejo. Hace pocos años, hubo hambrunas terribles —persisten sus secuelas—, que causaron la muerte de cientos de miles de personas y, pese a ello, se insiste en lograr capacidades militares nucleares, desafiando al mundo.

Este reto, que se origina en una tiranía, debe ser analizado con serenidad. Es preciso que los amenazados no caigan en las mismas provocaciones del sátrapa. Debe predominar el buen sentido y la moderación. Lo que está en juego es la paz internacional.

Ver más

Artículos relacionados

Ve también:

Close