No existe dictadura que respete los DDHH, que se apiade del prójimo, que se compadezca del sufrimiento de las personas y peor si es que a esa persona la consideran un estorbo pa consolidar su régimen.
No se compadecieron de Fernando Kieffer; murió en la cárcel. No les importó que Vacovich esté en peligro de muerte por subir a La Paz a atender un juicio injusto, lo mataron. No tienen compasión con César Apaza, dirigente de los cocaleros de Los Yungas, a punto de morir en Chonchocoro.
Hoy vi una fotografía de Luis Fernando Camacho; me impactó. Nadie puede quedar indiferente a esta situación, lo quieren matar, quieren hacer escarmentar a Santa Cruz y paralizar a la ciudadanía. Ellos no tienen escrúpulos. No se hacen problema por matar, por meter preso, por exiliar.
Si no reaccionamos a tiempo, podemos perder nuestra patria y condenar a nuestros hijos a vivir en tiranía o salir del país con una mano adelante y otra atrás a buscar nuevos horizontes en otros países. Estamos a tiempo. ¡Resistir es vencer!



