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Dante Pavisich: el hombre del agua, electricidad y las losetas de Santa Cruz

Reproducimos a continuación una entrevista muy valiosa publicada en el diario cruceño El Mundo el domingo, 12 de octubre de 1997, en sus páginas A-26 y A-27. Agradecemos a la lic. María Nelly Pavisich por compartirnos este material tan valioso para la historia cruceña y boliviana.

Dante Pavisich: el hombre del agua, electricidad y las losetas de Santa Cruz

En su gestión como tercer presidente del Comité de Obras Públicas, además de iniciarse la pavimentación, también se instaló la luz eléctrica, agua potable y alcantarillado. De origen croata, cruceño de nacimiento, padre de cuatro hijas y ocho nietos, su vida está llena de anécdotas. Dante Pavisich tiene como filosofía de vida, planificar el trabajo con anticipación siguiendo el camino correcto.

El Ing. Dante Pavisich (de civil) entrega la primera loseta al presidente René Barrientos. Fue un hecho histórico para Santa Cruz y el inicio de la pavimentación.
El Ing. Dante Pavisich (de civil) entrega la primera loseta al presidente René Barrientos. Fue un hecho histórico para Santa Cruz y el inicio de la pavimentación.

«Un pasaje de mi infancia que siempre recuerdo con cierta amargura es el paso de los carretones desplazándose por los barriales de las calles del barrio Cerebó, donde vivía» recuerda el Ing. Dante Pavisich Ribera, el hombre que luego para orgullo de los cruceños, en calidad de presidente del Comité de Obras Públicas, iba a colocar la primera loseta en Santa Cruz.

De hablar pausado, Dante Pavisich denota sencillez y sus ojos se iluminan cuando recuerda esa época. En 1966. «Yo me encontraba trabajando como asesor técnico en el Ministerio de Economía cuando el presidente Barrientos me dijo andá y trabajá por tu pueblo y fue entonces que ocupé el cargo de presidente del Comité de Obras Públicas (una repartición que luego se llamó CORDECRUZ) cuando el presidente prometió al pueblo cruceño que el próximo 24 de septiembre estarían destilando sobre losetas», evoca.

Fue así que se cumplió el deseo y como Santa Cruz ya estaba percibiendo el 11 por ciento por concepto de regalías, se inició el pavimentado de la plaza primero y luego los alrededores con gran júbilo de la población que en esa oportunidad no pasaba de los 100 mil habitantes. El Ing. Pavisich dejó la presidencia del Comité de Obras Públicas en 1968.

AGUA

Sin embargo, antes de ello, se encargó de hacer las gestiones para comprar bombas de agua del exterior para dotar de ese líquido elemento a los pobladores de Santa Cruz.

«En ese tiempo no existía SAGUAPAG y la institución que se encargaba de proveer de agua era una repartición del Comité de Obras Públicas, empezamos a cobrar un dólar por mes, primero la gente se quejó pero después al ver el servicio, empezó a pagar puntualmente», indica.

«Me decían qué le pasa a este cunumi agringao que viene con ese cuento de proveer agua de noche», dice cuando planteó la idea del servicio las 24 horas.

Inclusive un funcionario de nivel jerárquico, pero sin conocimientos se opuso y dijo que «en ninguna parte del mundo daban agua de noche», fue por eso que lo increpé y le dije «a ver decime qué país conocés y fue entonces que se retractó y señaló, lo dije por decir nomás».

Más adelante se iniciaría el alcantarillado sanitario que daría a Santa Cruz los primeros adelantos de una ciudad moderna.

ELECTRICIDAD

«Yo recuerdo que desde niño siempre soñaba jugar fútbol en una cancha iluminada y que el aeropuerto donde aterricen los aviones también tenga luz», recuerda.

Después de dejar Obras Públicas fue invitado a trabajar como ministro de Planificación por el presidente Barrientos, hasta que éste murió trágicamente.

«Fue entonces que desde Santa Cruz, nuevamente me invitaron a que me haga cargo de la CRE que por ese entonces sólo existía en papeles, porque no habían oficinas, ni nada», dice.

Pavisich señala que se comenzó desde cero, había un crédito de Estados Unidos y fue de esa manera que se colocó el primer poste en la zona Oeste del primer anillo de circunvalación, a principios de 1969.

Estuvo trabajando seis años como gerente general de la CRE, gestión en la que se transportó electricidad a otros pueblos aledaños de Santa Cruz.

ing. Dante Pavisich con su familia en 1997.
ing. Dante Pavisich con su familia.
ing. Dante Pavisich retrato frontal a color.
Ing. Dante Pavisich, se siente orgulloso de haber servido a su pueblo.

El Ing. Dante Pavisich nos ha recibido a las 11 de la mañana del pasado viernes, en su casa ubicada en la avenida Monseñor Santistevan No. 387. Nos devuelve un cuestionario que le habíamos entregado previamente y poco a poco se va rompiendo el hielo.

«Me gusta estar en anonimato, no pertenezco a ningún partido político, nunca me han gustado las componendas de ningún tipo, he sido siempre un hombre correcto» dice con voz pausada.

Recuerda en una oportunidad que un camarada fue hasta su casa para ofrecerle que sea informante. «Me deslicé de él y de otras propuestas que a uno le hacen en la vida», señala.

Entre anécdota y anécdota la entrevista estaba por concluir cuando ingresó a la oficina, su esposa Olga Rita Quiroga. «Es mi esposa y aquí estamos bailando cuando unos paparazis nos tomaron esta foto», dice mientras muestra una gráfica enmarcada.

«Es un hombre bueno, correcto, ejemplo de padre, esposo, responsable, que le cuente que no siempre fue bueno y que siempre en la vida hay hechos que lo pueden hacer modificar su actitud», dijo.

El Ing. Dante sonríe y empieza a recordar que en su infancia, nunca hacía sus cuadernos de deberes y una vez le colocó una gallina al pupitre de la profesora y por eso lo expulsaron del Colegio. Ese hecho motivó que su madre acudiera donde un profesor Laguna para pedirle consejos y posteriormente donde otro profesor de nombre Wenceslao Montero Jiménez, a quien le dijo que su hijo era inteligente, pero era cuestión de comprenderlo.

Entonces el profesor Wenceslao Montero le respondió «aquí no necesitamos hombres inteligentes, necesitamos hombres responsables y trabajadores».

Esas frases se quedaron grabadas en su mente y el Norte que iluminó su vida posteriormente.

¿Quién es el Ing. Dante Pavisich?

El Ing. Dante Pavisich nació en Santa Cruz en 1924, es hijo de Francisco Pavisich, de origen croata y Concepción Ribera, de Portachuelo, Santa Cruz.

Realizó sus estudios primarios y secundarios en esta capital, en la escuela Rafael Peña y Colegio Nacional Florida.

Estudió en el Colegio Militar de Ejército de La Paz, donde egresó de subteniente como abanderado, posteriormente se graduó como ingeniero civil en el Instituto Militar de Ingeniería de Río de Janeiro, Brasil.

Con mucho orgullo, el Ing. Pavisich muestra sus títulos. Es ingeniero militar y civil y ganó una beca para hacer un postgrado en Estados Unidos.

También muestra cuando recibió su diploma de honor en 1940, por ser mejor alumno del colegio Nacional Florida, también recibió otro diploma de honor llamado «Presidente de la República» consistente en un cordón dorado por ser el mejor alumno del Instituto Militar, el que fue entregado por el presidente de ese entonces Gualberto Villarroel.

De igual manera fue asesor técnico del Ministerio de Economía en 1964 y ministro de Planificación durante el gobierno constitucional del Presidente René Barrientos Ortuño.

El Ing. Dante Pavisich es casado con Olga Rita Quiroga y sus hijas son Olga Daly, María Lina, María Nelly y María Alejandra. Tiene ocho nietos.

Anécdota con la luz

‘Recuerdo que en 1969 cuando solicitamos la ampliación de un crédito de Estados Unidos para que lleguemos con luz a otros pueblos, desde el gobierno central me respondieron con una nota, si los cambas no tienen ni para velas, cómo van a tener para pagar la luz y se opusieron», dijo y en una oportunidad lo invitaron para que exponga el proyecto.

“Desde atrás, del auditorio, una voz timbrada le preguntó que se quería empobrecer al pueblo con las tarifas de luz”. Fue entonces que respondió que uno de los postulados del presidente ruso, Lenin era electricidad y contabilidad y luego el presidente norteamericano Franklin Roosevelt también dictó otra ley para que se electrifiquen todas las ciudades incluyendo el campo, porque sin electricidad no hay progreso. Después se enteró que quien le había preguntado era el sacerdote Luis Rojas, de la parroquia San Andrés, le pidió disculpas, por haberle respondido bruscamente, pero éste le contestó por esos dos ejemplos hubieras empezado tu exposición».

Entrevista a Dante Pavisich. El Mundo 12.10.1997
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