Sociólogo, filósofo social, abogado, periodista, docente y líder empresarial mexicano. Fue un destacado pensador tomista con particular penetración en el ámbito laboral y empresarial, donde buscó infundir los principios del humanismo cristiano y de la doctrina social de la Iglesia. Fue uno de los fundadores de la Unión Nacional Sinarquista (UNS) y el Partido Acción Nacional (PAN).
Nació el 22 de octubre de 1906 en la localidad de Marfil, municipio de Guanajuato. Fue el primogénito de Gilberto Guzmán Venegas y Josefina Valdivia Dueñas. Fue bautizado con el nombre de su abuelo, al parecer judío converso al cristianismo. Llevó a cabo sus estudios básicos en la escuela primaria del estado y luego, a partir de 1924, los estudios superiores en el Colegio del Estado, posteriormente Universidad de Guanajuato, donde cursó la carrera de leyes. El 20 de octubre de 1928 se recibió de licenciado en derecho tras aprobar su examen profesional. En el Colegio del Estado recibió la influencia del positivismo, firmemente instalado en el claustro por Gabino Barreda. De esta corriente de pensamiento tomó métodos y enfoques sociológicos para su posterior quehacer intelectual. Pese a su instrucción positivista, la religiosidad del hogar no desapareció. Desde joven fue un ávido lector, sobre todo de temas históricos y filosóficos. Mientras estudiaba su carrera tuvo la guía de su profesor Nicéforo Guerrero, quien le abrió las puertas de su bien abastecida biblioteca y le dio la posibilidad de conocer nuevos horizontes de pensamiento. Casi al culminar sus estudios superiores, conoció a Adela Bustamante –descendiente del otrora presidente Anastasio Bustamante– con quien contrajo nupcias en 1928. Fruto de dicha unión fue su única hija: Hortensia Guzmán Valdivia Bustamante. Poco antes de efectuar su matrimonio, murió su padre y quedó con la responsabilidad de ser el único proveedor de una numerosa familia.
Guzmán Valdivia empezó a ejercer su profesión en el Ministerio Público durante la persecución religiosa, luego obtuvo el cargo de juez en el Tribunal de la ciudad de Durango. En 1931 retornó a la ciudad de Guanajuato donde fue abogado litigante. Al mismo tiempo se desempeñó en la enseñanza, como catedrático de teoría del Estado, historia de las doctrinas económicas y filosofía del derecho en su alma mater, hasta 1936. En la búsqueda de progreso se mudó a la Comarca Lagunera y estableció su despacho en asociación con su amigo Abel Solórzano, especializándose en asuntos laborales durante el sexenio cardenista. En ese lugar coincidió con el momento del reparto agrario y el despojo de los propietarios agrícolas, se convirtió en adversario de esas políticas públicas y se erigió como orador y líder moral del sector patronal. También discrepó respecto de la enseñanza gubernamental de tipo socialista. Con ese cometido, en 1938 fundó y dirigió, en Torreón, Coahuila –junto a un grupo de jóvenes de la Unión Nacional de Estudiantes Católicos (UNEC), los sacerdotes Leobardo Fernández y Benjamín Campos, además del señor Luis Verea–, el Colegio Carlos Pereyra, de inspiración jesuítica.
Al paso de los años fue alimentando su cultura filosófica. Leyó a los vitalistas y recibió el influjo, entre otros, de José Ortega y Gasset, Henri Bergson y Miguel de Unamuno, además de José Vasconcelos, Carlos Pereyra, Alfonso Junco, Toribio Esquivel Obregón y José Elguero, entre los escritores mexicanos; más tarde se agregarían otros como Romano Guardini y Jacques Maritain. En Torreón escribió su primer libro: El destino de México (1938), donde se dejaba ver un hispanismo combativo, la reivindicación del catolicismo vinculado con el ser de México, una denuncia de la infiltración cultural de Estados Unidos, y una mordaz crítica tanto del liberalismo como del marxismo soviético. El libro fue publicado en editorial Botas por recomendación de José Vasconcelos. Guzmán Valdivia también incursionó en política. Fue miembro fundador de la UNS y en 1939 también apareció entre los miembros fundadores e integrantes de la asamblea constitutiva del PAN. Estrechó lazos de amistad con los fundadores de ese partido, Manuel Gómez Morin y Efraín González Luna, y alentado por el primero escribió Nuestra reconquista espiritual, para anunciar la necesidad de una recuperación de los valores católicos populares. Fue publicado en la editorial Jus. Desde esta época y a lo largo de su vida, colaboró como articulista en diversos periódicos y revistas como La Nación, La Reacción (?) y El Sinarquista, entre otros.
Su debut como escritor llevó aparejado el incremento de su actividad como conferencista, docente e investigador de ciencias sociales en las ciudades de Guanajuato y Torreón, además del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, desde 1944, donde fue invitado por el consejo presidido por el empresario regiomontano Eugenio Garza Sada. A lo largo de los años, profundizó en estudios teológicos y filosóficos, y como resultado se vio de lleno inmerso en el pensamiento cristiano, particularmente en el tomismo y el espíritu franciscano. Fue un hombre profundamente religioso. En 1945 fue nombrado director general de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y se estableció en la Ciudad de México. Su labor principal fue orientada al estudio y fomento de la doctrina social de la Iglesia en la organización patronal. Con esa meta, fundó el Instituto de Estudios de la Coparmex, donde se promovieron aspectos como la solidaridad, el respeto a la dignidad de los trabajadores, la necesidad moral de salarios justos, la cooperación entre capital y trabajo, entre otros incisos opuestos al materialismo capitalista y la lucha de clases marxista. Asimismo, en la capital del país ejerció la docencia como profesor de sociología en el Centro Cultural Universitario –después Universidad Iberoamericana–, de introducción a la filosofía en el Centro Universitario de México, entre 1948 y 1955, y de sociología en la Escuela Libre de Derecho, entre 1950 y 1986. Junto a los maestros Alfredo Reyes Ponce y Eugenio Guerrero, fundó la Licenciatura de Relaciones Industriales en la Universidad Iberoamericana en 1953. También enseñó en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y en el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Por sus méritos y tenacidad en la enseñanza, eventualmente recibió el galardón de La Palma de Oro de las manos del presidente Miguel de la Madrid Hurtado. En 1959, Guzmán Valdivia abandonó la dirección de Coparmex, y enseguida creó y dirigió la Asociación Mexicana de la Administración Científica A.C. (AMAC) con el propósito de generar liderazgos acordes a los principios de la doctrina social de la Iglesia. A caballo, entre finales de la década de 1960 y principios de la de 1970, figuró como profesor de la Universidad Panamericana y la Universidad Anáhuac. En la recta final de su vida se significó como un colaborador del Instituto de Doctrina Social Cristiana (Imdosoc) y se dedicó a la incesante publicación de obras sobre temáticas empresariales y reflexiones en torno al ser y el destino de México.
Falleció el 25 de diciembre de 1988, en la Ciudad de México.
Isaac Guzmán Valdivia fue autor de veinte libros, entre los que cabe destacar: El destino de México (1938), Nuestra reconquista (1941), La civilización actual contra el destino del hombre (1944), La organización patronal (1947), Para una metafísica social (1947), Notas para una teoría de las ciencias sociales (1950), Reflexiones sobre la administración (1961), El conocimiento de lo social (1962), Sociología de la empresa (1963), Problemas de la administración de las empresas (1965), Ciencia de la administración: la dirección de los grupos humanos (1966), El humanismo trascendental y desarrollo (1970), Los valores de nuestra nacionalidad: un alegato por la reconstrucción de México (1985) y Nuestro destino espiritual (1988). Algunas de sus obras han sido publicadas por la Fundación Lic. Isaac Guzmán Valdivia A.C., que en la actualidad realiza una labor de difusión de su pensamiento.
Rodrigo Ruiz Velasco Barba
Fuentes: Angles Chávez, Abelardo Luis, “Breve biografía del licenciado Isaac Guzmán Valdivia”, CBT No. 2 Isaac Guzmán Valdivia [http://cbt2chimalhuacan.edu.mx/tigre/cbt2inf/biografia/biografiaigv.pdf]; Beuchot, Mauricio, El tomismo en el México del siglo XX, México, Facultad de Filosofía y Letras-UNAM/Universidad Iberoamericana, 2004; Martínez Vargas, Francisco J., Guzmán Valdivia: dirigente y pensador social, México, Imdosoc, 1990; Pérez Franco, Aminadab Rafael, “Guzmán Valdivia Isaac”, en Quiénes son el PAN, México, Partido Acción Nacional/Fundación Rafael Preciado/Miguel Ángel Porrúa, 2007, pp. 174-175.
Fuente: AA. VV: Diccionario de protagonistas del mundo católico en México. siglo XX. Universidad Autónoma Metropolitana de México. México DF, 2021. Pp. 337-340.



