ArtículosInicioMarcelo Ostria Trigosemana del 26 de SEPTIEMBRE al 2 de OCTUBRE

Tiempos de cambio

No es fácil para todos comprender que los tiempos cambian irremediablemente. Por ello, no siempre se reciben los avances tecnológicos con actitud positiva—aunque los disfruten. Mientras tanto, los objetivos y las esperanzas crecen y se transforman constantemente. Es que las costumbres, las creencias, las ambiciones y los modos de encarar el futuro, cada vez varían más aceleradamente. Y entonces surgen voces dispares y contradictorias sobre la concepción de un mundo en cambio y, a veces. hacen cierto que “las derechas prometen revoluciones y las izquierdas proponen tiranías» (Ortega y Gasset).

Hasta hace un cuarto de siglo, por ejemplo, era inimaginable el derrumbe de la federación soviética y, con ello, la declinación del comunismo como opción política. Esto cambio el mundo. Tampoco era previsible el retorno, todavía parcial, de los movimientos de extrema derecha en Europa, tan afines a las dictaduras nazi-fascistas de la primera mitad del siglo XX. Y, por último, sorprendió en América Latina la expansión —ahora también en declinación— del neopopulismo inspirado en el llamado Socialismo del Siglo XXI y en el Foro de San Pablo.

La sociedad cambia constantemente, dejando esperanzas frustradas para algunos y, para otros, creando expectativas. En verdad no es concebible, como pensaron los señores feudales —los antiguos y los émulos modernos—, el inmovilismo eterno de la sociedad. Hubo, hay, y habrá cambios en casi todo: Se viaja más rápido que nunca, se explora el espacio, se sabe, casi instantáneamente, lo que sucede en todo el mundo, se trasmite a todos las propuestas políticas, la salud general ha mejorado y la expectativa de vida es más larga, etc. La lista de lo que se ha avanzado es interminable. La verdad es que, se quiera o no, vivimos en permanente cambio, aunque no todos sean para vivir mejor.

Ciertamente, lo del cambio beneficioso no viene parejo y, por ello, no alcanza. Entonces, las expectativas de una vida mejor para los pueblos menos favorecidos crecen justificadamente, mientras el escapismo de la realidad señale, como causas del atraso a la dominación colonial, al imperialismo, al neoliberalismo, al capitalismo, y a unas cuantas causas más, sin reconocer fallas y carencias propias. Y, además, se dan contradicciones impensadas, difíciles de explicar, lo que, quizá haya motivado a Ortega y Gasset a decir —lo repito— “las derechas prometen revoluciones y las izquierdas proponen tiranías». Lo positivo: la insatisfacción es uno de los motores de la innovación y el progreso.

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