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Transitando el postevismo (1 y 2)

Susana Seleme Antelo

Renunciado, huido y asilado en Buenos Aires, transitamos el postevismo con Evo Morales a cuestas. Después de 14 años, quisiéramos no hablar de él, pero ahí anda dando que hablar.

Desde, Argentina, arropado por sus pares ideológicos populistas, ha impuesto ‘su dedazo’ al elegir el binomio de su partido, para las elecciones del próximo 3 mayo: Luis Arce Catacora, su exministro de economía y David Choquehuanca, su excanciller.

Así, el ‘jefazo’ desecha la opción que tomó el Pacto de Unidad en una reunión celebrada en Oruro, la pasada semana. El pacto lo conforman organizaciones afines al Movimiento al Socialismo y sostén sociopolítico de Morales. A saber: la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), la Confederación Nacional de Mujeres Originarias Indígenas Campesinas de Bolivia-Bartolina Sisa, las Seis Federaciones de cocaleros del Trópico de Cochabamba, los ‘Interculturales’ mezcla de muchos sueltos, y la facción masista de Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob). En aquella reunión, decidieron que el binomio presidencial debería estar integrado por David Choquehuanca presidente y el joven Andrónico Rodríguez (30) heredero de Morales en el Trópico cocalero, como vice presidente.

Las reacciones contra el ‘dedazo del huido ex’ hacen pensar en “Rebelión en la granja”. La Ejecutiva de la Confederación de Mujeres Bartolina Sisa, Segundina Flores, pidió hoy al expresidente y líder del MAS, reconsiderar a los candidatos, pues existe «molestia y descontento» en las bases.  Álvaro Mollinedo, dirigente de la Federación Túpac Katari, solicitó a Morales respetar la voluntad de las organizaciones. “Nos hemos visto sorprendidos. Un hermano indígena apoya a un hermano k’ara (Luis Arce). Cómo puede existir esa traición…  el hermano Evo puede recapacitar y no imponer, pues no hacerlo sería como darnos un sopapo en la cara”.

El ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) Juan Carlos Huarachi, lamentó que Morales no hubiese respetado la decisión de los sectores que impulsan a Choquehuanca: “debemos decir que la decisión está generando descontento en la población y en quienes son parte del Pacto de Unidad”.

Angélica Ponce de las Comunidades Interculturales de Bolivia, advirtió que no permitirán que “viejos dinosaurios se sirvan del país”, para concluir que “Si él (Evo) no reconoce nuestro trabajo, no nos valora, nosotros tampoco vamos a valorar las imposiciones que está haciendo, porque él está imponiendo al señor Arce.” Por su parte, Román Barrón, exejecutivo de la Federación Única de Pueblos Originarios de Chuquisaca, manifestó a la agencia ABI que “nuestras bases ya no quieren imposiciones”.

Eva Copa, presidenta del Senado, afirmó que el binomio “Lo tomamos como una propuesta. Viene desde allá para que sea debatida dentro de nuestras organizaciones”.  Agregó que “todavía no están inscritos nuestros candidatos, nuestras organizaciones harán un debate, una evaluación en torno a esta propuesta que nos está llegando y nosotros la daremos a conocer en su momento”.

El senador Omar Aguilar, considera que “El binomio presentado por Evo Morales en Argentina pondrá en riesgo el voto. Aquí no es un voto duro, es un voto leal de los hermanos campesinos, indígenas, y ese voto duro no es precisamente para una persona de la clase media alta, ese voto leal es para un indígena. El nombre de David Choquehuanca es el mejor candidato para este voto leal del MAS” dijo, y lamentó que Morales no hubiese escuchado “a las organizaciones sociales. Hay un descontento, un rechazo, una preocupación.”

No obstante, Morales no ha dejado su ‘modo Caudillo’. Estará pensando en un “le meto nomás” de manera vertical, como hizo durante los 14 años en los que hostigó a la democracia, a la sociedad boliviana y a su propio partido.

Por otro lado, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Choque, dijo que a los legisladores no les corresponde decir si están o no de acuerdo con el binomio. Para él, Arce-Choquehuanca “es la mejor opción”, y las organizaciones sociales deben respetar la decisión que tomó Morales.

Desde Argentina Juanita Ancieta, de la Dirección Nacional del MAS, declaró a Radio Kawsachum Coca, que son ocho departamentos que reconocen al binomio Arce-Choquehuanca. “Es una decisión orgánica, todos somos hermanos, pero primero es la patria. En ese sentido vamos a explicar la decisión. Tienen que entender que al margen del candidato tenemos un enemigo grande que es el imperio”. 

El dirigente Leonardo Loza, en nombre de los cocaleros de Chapare, acepta el binomio: “Somos disciplinados y respetuosos y no podíamos equivocarnos en elegir un binomio campo-campo”.

¿Porqué optó Morales por Arce Catacora? Para asegurar el voto de la elástica clase media, que gozó de la bonanza económica de los hiperprecios de materias primas (2009-2014). Le hicieron creer a esa clase, y a las demás, que dicha bonanza fue gracias al ministro Catacora quien, muy suelto de cuerpo, más bien cara dura, le deja a Bolivia una pesada herencia de déficits, deudas y despilfarro.  Éste no se limitó a malgastar los recursos nacionales reduciendo la tasa de crecimiento económico, sino que, como afirma el economista Juan Antonio Morales, afectó a la calidad del crecimiento.   Esas y otras cuestiones descubre el postevismo.

Transitando el postevismo (2)

Cuando el hoy renunciado y huido Evo Morales perdió el referéndum del 16 de febrero de 2016, dijo que sus asesores le habían aconsejado que se estrelle contra la clase media. La calificó como ‘nido de busca pegas’.

Un mes después cambió de opinión: “tal vez no estamos entendiendo cuáles son las aspiraciones de esta clase media”. ¿La estará entendiendo ahora que nombra candidato a presidente de Bolivia a su ex ministro, Luis Arce Catacora, como el mago de la economía que aumentó en más de un millón los ‘clase medieros’ en Bolivia, gracias a la bonaza económica de su gestión? No fue milagro suyo: fue gracias al ciclo de hiperprecios de las materias primas: gas, minerales y granos.

La designación de Arce Catacora como candidato en las elecciones del próximo 3 de mayo, tendrá bemoles. El director del Fondo de Desarrollo Indígena, Rafael Quispe, interpuso una demanda penal en la que solicitó la ampliación del proceso a Arce por el desfalco «millonario» de recursos económicos destinados a proyectos sociales del Fondo. Hasta ahora se calcula que el desfalco asciende a 121 millones de bolivianos, pero que el delito causó un daño de 1.000 millones de bolivianos al Estado. (ABI)

Quizás hoy Morales y sus asesores han dejado de pensar a la clase media como la pensó Sergio Almaraz, a quien citaron en aquel tiempo: “La clase media es clase a medias”. ¿Desde qué óptica teórica la estará mirando ahora? Desde el marxismo –tan comunistas-socialistas que se dicen- pareciera que no, pues la hubieran calificado como ‘pequeña burguesía’: ni tanto ni tan poco.

En el caso de los cocaleros, de donde proviene Morales, se trata de campesinos pequeños y medianos propietarios de la tierra que la cultivan: es su medio de producción. Son sus propios patrones, son la “pequebu” como la calificábamos en los años ’60, constituida por pequeños comerciantes, artesanos, funcionarios, empleados diversos, burócratas, profesionales independientes, pequeños y medianos campesinos.

Como toda pequeña burguesía campesina, los cocaleros y colonizadores reivindican la posesión sobre la tierra. Ese rasgo los distingue del proletariado, cuya única propiedad es su fuerza de trabajo. El sindicato de cocaleros -dueños de su ‘cato’- presenta un fenómeno muy peculiar: son un cuasi cartel porque reúne “a pequeños productores privados, asociados en una actividad lindante en lo delincuencial”, según el escritor Juan Claudio Lechín. Ellos son los que cultivan el arbusto de la hoja de coca, que no es cocaína, pero cuya hoja es la materia prima que se transforma en ‘mercancía cocaína’, y da lugar a la economía política de la coca-cocaína. Alcanza una rotunda reproducción ampliada de capital en el espacio global del sistema capitalista. Responde no solo a la demanda de consumidores, sino a la necesidad del patrón de acumulación del capital ilegal, que abarca el cultivo de la materia prima, la producción, la distribución, el cambio y el consumo de la droga en el mundo del crimen organizado.

Para pensar a la clase media, ¿habrán recurrido al sociólogo alemán Max Weber?  Weber la cataloga como aquella que no dispone de suficiente capital para dedicarse simplemente a recibir el interés de lo que produce ese capital, sino que debe implicarse como comerciante o industrial en pequeña escala. Entre nosotros cuentapropista’

¿O a Antonio Gramsci, quien les dio el rango de intelectuales orgánicos, no de su propia clase, sino de las llamadas clases fundamentales’? Esa clase media sería “el intelectual orgánico” ya de la burguesía o del proletariado, según los hábitos ‘fundamentales’ que adopte. Es clase subalterna.

No obstante, como afirma Marguerite Yourcenar, de las posibilidades de empleo que tenga esa clase media, depende el funcionamiento del Estado porque paga impuestos. No fue, ni de lejos, la Bolivia de Morales, en la que entre 70% y 80% de la población económicamente activa, sobrevive en la informalidad: no paga impuestos.

La clase media a la que deberá atraer Arce Catocora ¿será la ‘burguesía chola’, categoría económico-cultural creada por el economista Carlos Toranzos? A saber, los comerciantes de las calles Uyustus, Buenos Aires, Miamicito de La Paz, responsables de la febril actividad productiva, comercial y de servicios de El Alto. Y que cada vez más se constatan, expanden e inundan Santa Cruz. Allá, aquí y donde quieran que estén, son verdaderos representantes de un vigoroso capitalismo comercial, o ‘capitalismo popular’ como le llama el sociólogo Henry Oporto. En muchos casos, son también contrabandistas y se mueven con soltura en la ilegalidad, que siempre acarrea corrupción.

Seguro que nadie recurrió al poeta Pedro Shimose que habla de una “oligarquía chola, organizada en sindicatos de transportistas, contrabandistas, cocaleros y regantes, cuyos centros de poder están instalados en El Alto (La Paz) y en Chapare (Cochabamba). Desde la economía informal, esta oligarquía chola dinamita el sistema capitalista, aprovechándose de él, y constituye, de hecho, un Estado dentro del Estado.” (El Deber, 8/04/2011) El paso de los años no ha cambiado su naturaleza.

En este tiempo preelectoral postevista, las diversas fuerzas políticas que pugnarán por el poder el 3 de mayo próximo, ¿estarán pensando también en la clase media y sus varias subcategorías? Ahí están los votos.

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