ArtículosAutoresInicioManfredo Kempff Suárez

Pérdida del objetivo

Por: Manfredo Kempff Suárez

Manfredo Kempff
Manfredo Kempff

Lo que nos faltaba a quienes teníamos confianza en que del Bloque de Unidad saliera un candidato único, robusto, capaz de acabar con los residuos del MAS y con este fatídico Gobierno, ha sido que aparezcan dos candidatos a la presidencia de la República, pero, además, alejados uno del otro, para no decir que enemistados.

El propósito con que se construyó esta alianza, fue una idea de Rubén Costas y de Amparo Ballivián, porque eso me consta. Como la meta era acabar con el masismo retomando los fueros democráticos perdidos y liberando a los presos políticos, hubo gente que reaccionó positivamente, entre otros, políticos importantes como Jorge Quiroga, Samuel Doria Medina, Carlos Mesa, y, desde la cárcel de Chonchocoro, Luis Fernando Camacho. A estos políticos se plegaron muchos otros dirigentes y gente del pueblo que anhelaban la libertad y la unidad, como finalidad suprema para restablecer el sistema de derecho.

Rápidamente se observó que Doria Medina y Quiroga eran quienes lograban mayores apoyos, y Carlos Mesa retiró su aspiración presidencial, así como otros accedieron a reconocer a Doria y Quiroga como los presidenciables. En ese momento, de manera extraña, cayó un manto negro que lo oscureció todo. Mesa renunció al Bloque del que era portavoz, y se apartó Quiroga, pero declarándose, de mal grado, candidato presidencial. Doria Medina también se declaró ganador de una encuesta que nadie conoce, y por tanto, igualmente candidato a la presidencia.

Al final han surgido dos candidatos adversarios en vez de uno que representara la unidad, como era el propósito. En Santa Cruz, donde ambos personajes gozan de grandes simpatías – más aún en ausencia temporal del Gobernador Camacho – se ha producido una enorme dispersión de criterios encontrados y sobre todo de declaraciones descomedidas de diversos voceros poco conocidos. En vez de unirse, la “derecha” se ha separado de manera infantil.

Hoy se atacan “tutistas” y “samuelistas”, sacándose los trapitos al sol, agraviándose, mientras que los verdaderos adversarios están tendidos como caimanes al sol esperando comérselos a ambos. ¿Qué pasó? ¿Dónde vamos a ir a parar? Nos hemos desviado inexplicablemente del único y verdadero objetivo y no queda sino empezar a trabajar nuevamente en busca del candidato que asegure ser el liberador de la Bolivia estafada.

Ver más

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ve también:
Cerrar
Botón volver arriba