
Si algo quedó clarísimo después del debate presidencial de Bolivia 2025 fue que: Samuel tiene un plan, Samuel tiene un plan , Samuel tiene un plan… Al mejor estilo de Show Match, todos los oyentes gritábamos: «¡Decilo, Sami, deciloooo!».
A Manfred no le hablen en kilos, que lo confunden, y porfa que alguien le explique que mil kilos es una tonelada porfis. Cuando Samuel le explicó que su plan de recaudar 10 mil millones de dólares, por venta anticipada de litio, no iba a darse, le formó un enorme signo de interrogación en la jeta.
«¿Y ahora qué hago?», ¿será que pensó que esas millones de toneladas las transportaría en un solo buque carguero? ¿Se habrá imaginado que ya vaciaron toda Shanghái para acopiar este mineral? ¡Ya, pues, Manfred!, un poco de seriedad en tus propuestas.
Al Tongo, porfa, que alguien le cuente que las remesas ya no son necesarias cuando existen los USDT y plataformas como Binance. Pareciera que se quedó en el tiempo. Me lo imaginé parado como vaca mirando pasar tren en esa larga fila de Fed Ex esperando su remesa de los ‘Unaited Estates’. Su única propuesta como plan de gobierno es de legalizar los autos chutos. Será que hasta la fecha no le pudo sacar placas a sus Ferraris y Lamborghinis que le regaló su viejito? Cómo saliste elegido alcalde es algo que jamás entenderé.
A Rambo del Castillo tendríamos que pedirle que saque ese chip de su separador de orejas del salario mínimo de hace 30 años. ¿Que el salario mínimo impuesto por su gobierno no alcanza para un Joraca, o es que acaso él puede vivir del mismo? Este ‘cawallerito’ tiene memoria selectiva. Se acuerda perfectamente lo que sucedió hace 30 años cuando tenía exactamente 6 y se olvidó de los últimos 20 años donde el MAS destruyó este pobre país.
Sonia está convencida de que todas esas empresas públicas que inventaron son rentables. Este ‘wakaboka’ es de esos zurdos trasnochados que se creen al pie de la letra lo que Fidel, Maduro y sus perros repiten como loros.
Tuto ganó por goleada, supo administrar muy bien sus tiempos. Tendió puentes e incluso dio pie a sus adversarios para que puedan coincidir con el en su programa de gobierno y los comprometió en público para que se unan al mismo.
Al pobre Samuel le dieron como a lata vieja. Recibió golpes de todo lado. Llegó a su casa repitiendo: «Tengo un plan, tengo un plan; no me acuerdo cuál, es pero tengo un plan».
Por un momento me hizo recuerdo a esa épica pelea de Rocky I. Volvimos a los debates y creo que hay que aplaudir este ejercicio intelectual. Ojalá que el Kewa del Andrónico se anime a participar de los mismos. Bolivia entera quiere escuchar cómo suena su voz.



