ArtículosInicioS.R.A. Gutiérrezsemana del 30 de ABRIL al 6 de MAYO

La historia no comienza después, sino antes

Ninguna historia comienza después, si no antes, y ya la historia de nuestra Nación (Camba) había comenzado antes de 1.561 cuando la civilización hidráulica de los Moxos (origen de los esfuerzos exploratorios de la corriente colonizadora del Río de la Plata) dominaron las aguas del Mamoré, construyeron más de 20 mil Lomas destinada a las viviendas y los cultivos. Con un promedio de 7 metros de altura y kilómetros de extensión, movieron unos 3.000 millones de M3, de tierra, para construir la única ciudad del mundo creada por encima de las aguas.

Se construyeron lagunas artificiales para el desarrollo de la piscicultura, centenares de kilómetros de canales navegables y terraplenes para comunicar este vasto complejo civilizatorio que mantenía por encima de las inundaciones de los ríos amazónicos, una población que podría haber superado el medio millón de habitantes; todo ello hace más de 2.500 años A.C. –y por lo tanto, mucho antes que hiciera su aparición el ensayo teocrático-esclavista del mal denominado Imperio de los Incas.

Contemporánea a esta obra cumbre de la ingeniería hidráulica (solo comparable con sus similares de la Mesopotamia, Egipto o China), en las planicies del Sur de los Moxos y en las llanuras del Gran Grigotá, otra gran civilización florece de la mano de los Chané-Arawak, los mismos que sin más instrumento que sus manos tallan el gigantesco petroglifo de Samaipata, (considerada una de las piedras labradas más grande del mundo) pero que luego después la piratería arqueológica colonial Alto peruana se la adjudicarían a las huestes Incas, cuando estos intrusos apenas permanecieron algunos años antes de ser drásticamente expulsadas por las avanzadas guerreras de la Nación Guaraní, hacia comienzos del siglo XIV, solo llegando a perforar algunas hornacinas con la finalidad de marcar su efímera presencia, antes de salir escapando.

Por los motivos pre-históricos que anteceden, resulta fácil deducir que la fundación de Santa Cruz de la Sierra, aquella fundada por las avanzadas paraguayas el siglo XVI (Herbert S. Klein)-como cabecera de playa para explorar el norte amazónico o el “gran Paitití”, fue una “Fundación sobre la Fundación” (esto quiere decir que se fundó sobre lo ya fundado) de donde la “nacionalidad resultante” deviene ser un producto lógico de DOS GRANDES ENCUENTROS CIVILIZATORIOS -incluyendo sus confrontes bélicos destinados a mantener o ampliar la hegemonía militar sobre un espacio auto-definido como propio por las partes en conflicto. Aquí se enfrentaron Naciones y visiones, pero como en toda guerra, siempre hay empatados, vencedores y vencidos, sin tratar de justificar a ninguna de las partes.

Nuestros antepasados no fueron ni buenos ni malos –ya que una delgada línea separaba a las víctimas de sus victimarios –Ellos, simplemente fueron funcionales a sus propios tiempos históricos. Tan decididamente esclavista fueron los primeros fundadores hispanos y sus descendientes mestizos, como fueron los guaraníes (chiriguanos) -por los menos hasta fines del siglo XVIII. Pero los Chiriguanos, que a su vez constituían, -al igual que los cruceños, una sociedad guerrera compuesta de no más de 3.000 combatientes que tenían bajo su servicio en calidad de cautivos o esclavos(as) a, unos 15 mil hombres de la etnia Chané, los mismos que en los campos de batalla ocupaban la primera línea de combate y su única alternativa era morir a manos de sus enemigos o por el grupo guerrero dominante (García Recio). Eran los “Gladiadores” de la sociedad indígena, dispuestos a matar…..o morir. Así era el ARTE DE LA GUERRA indígena.

Si el día de hoy se trata de restablecer artificialmente las fronteras grupales entre las Tribus criollas, las Tribus mestizas o las Tribus indígenas, resulta ocioso, ya que la lógica del proceso de la Revolución Camba determina de que TODOS SOMOS PARTE DE UNA MISMA TRIBU, dotada de algunos trazos culturales diferenciales pero iguales, que no afecta la unidad del TODO, ya que todos estamos en la misma mierda. Todos somos Colonia de la Colonia.

Pero en el pasado también se dieron puntos de contactos e inclusive trueques comerciales entre ambos grupos conquistadores, tales como el intercambio de alimentos por caballos o metales, inclusive la entrega de esclavos que proporcionaban los propios indígenas a cambio de bienes o servicios. Para ningún historiador es desconocido el hecho que el Virrey de Lima le declare la guerra a los Chiriguanos…. y a los cruceños -por negarse a atacar a la Nación Chiriguana por la espalda -según lo dictaba la tesis geopolítica potosina-charquina. Este acto de traición a la corona Española le costó la cabeza a Don Diego de Mendoza. Pero esto no lo sabían los Chiriguanos, ni lo saben. Le contaron la historia “al revés”.

Pero tampoco deben saber los Chiquitanos que el Plato predilecto de los Guarayos eran precisamente los Chiquitanos sedentarizados en las Misiones Jesuíticas (ver las Memorias de los Padres franciscanos de las Misiones de Guarayos). Estas piadosas poblaciones constituían el mejor coto de caza de carne humana. Si a estas alturas del partido todo el mundo cobrara sus muertos –o sus esclavos, tendríamos que retroceder más de 2.000 años para contabilizar muertos y heridos en un inédito y extemporáneo ajuste de cuentas. Esto no es posible hacerlo, porque la historia en el siglo XXI ya corre por otros carriles, (excepto para algunas ONGs, financiadas por los espurios intereses imperiales).

Si tenemos que rescatar nuestra identidad común reconociendo nuestra propia tragedia y buscando la reconciliación con nuestra propia historia, -hay que hacerlo! Ahora. Porque reconocer nuestro pasado con todas sus grandezas y sus miserias, es donde comienza la Gran Marcha en la búsqueda de la “identidad perdida” del PUEBLO CAMBA y que sirve de base ideológica para replantear su Derecho de AUTODETERMINACION. Derecho que se impulsa desde las gigantescas obras pre-colombinas de los Moxos-Chané-Guaraní-chiquitano. Se refuerza con el hecho re-fundacional de 1.561 pero que no concluye con la larga y sangrienta lucha contra el colonialismo español hasta el 14 de Febrero de 1.825 -donde más del 80% de la población cruceña cayó en combate, y cuyo esfuerzo libertario no concluye hasta el día de hoy.

Sin embargo, creemos que ni la victoria de la Florida, ni la derrota del Parí, ni la Proclama de 1.825 le puso punto final al colonialismo externo ni al neo-colonialismo interno, porque este prosigue con un nuevo ropaje político-militar.

Los 200 años del neo-colonialismo Alto peruano andino y la voracidad de sus burocracias parasitarias, expoliadoras y rentistas, son las más fieles continuadoras de esta falsa republiqueta creada por la oligarquía de la Plata para satisfacer sus voraces apetitos económicos y de clase. Bien sabemos que la creación de esta república inconclusa fue apoyada por los pomposos doctores de la Charcas colonial impulsada por una falsa y pretenciosa aristocracia de sangre azul, formada por togados, conspiradores, vagos y mal entretenidos.

En la palabras de Charles Arnade este escribió: “El sábado 6 de Agosto de 1.825, Bolivia comenzó su vida como una nación independiente; ESTABA EN EL UMBRAL DE UNA TERRIBLE Y ESPANTOSA TRAGEDIA!- Así lo dijo… (Pág. 230 del libro “La dramática insurgencia de Bolivia”)

El federalismo continental proclamado por Bolívar, se quedó atorado en la vaina de su espada –hasta hoy, así como quedo en el tintero la declaración del Congreso de Tucumán de 1.816 que proclamaba solemnemente la “Confederación de las Provincias Unidas de Sudamérica” sencillamente porque, como decía el mexicano Jorge Volpi (autor del libro “La tejedora de sombras”- Premio Planeta 2011), “América Latina –como unidad, como idea –NO EXISTE”.
Pero nosotros, ¡SÍ EXISTIMOS !
5/2012

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