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EL CORREDOR BIOCEÁNICO CENTRAL SUR.

Ing. Mario A. Kisen Brieger.

La falsa “guerra del gas” dañó otra aspiración patriótica de muchos bolivianos; por lo que, antes de proseguir con mis comentarios sobre el segundo gobierno de Sánchez de Lozada, quiero hacer un paréntesis para relatar información, además de mi criterio, sobre el corredor bioceánico llamado central-sur. La idea de esta vía surgió no sólo entre profesionales, empresarios y políticos del sur de Bolivia, sino también simultáneamente en Brasil, Paraguay, Chile e incluso Argentina. Existe un grupo empresarial, profesional y político denominado GEICOS (Grupo Empresarial de Integración del Centro Oeste Sudamericano) que estuvo intentando integrar económicamente el inmenso territorio conformado por el sur boliviano, norte argentino, norte chileno, sur brasileño y todo el Paraguay.

Este grupo multidisciplinario fue el que dio génesis a la idea del corredor bioceánico, fuertemente apoyado por el alcalde de Iquique, el señor Jorge Soria, y por muchas otras autoridades, empresarios y profesionales de las regiones involucradas. Fue a tal punto el impulso que quiso darle el alcalde Soria al corredor bioceánico central-sur que construyó un camino asfaltado desde Iquique hasta un hito fronterizo del límite entre Chile y Bolivia, esperando que esa actitud animara a nuestro país construir el tramo caminero faltante (de Tupiza hasta la frontera) para conectarse con él. Obviamente, el gobierno boliviano ignoró totalmente la iniciativa y no movió un dedo para interconectar esos tramos camineros, pues ese paso internacional estaba muy alejado de la sede centralista del gobierno. El corredor bioceánico proyectado por GEICOS partiría del puerto de Santos siguiendo casi un paralelo geográfico hasta llegar a Paraguay; cruzando todo este país, llegaría a la ciudad de Villa Montes, en Bolivia; luego seguiría hasta la ciudad de Tarija, desde donde arrancaría para llegar a la ciudad de Tupiza; desde allí partiría hasta la frontera con Chile donde alcanzaría el camino construido por el alcalde Soria, en el hito fronterizo correspondiente, para llegar a Iquique y posteriormente al proyectado puerto de aguas profundas de Patillos, que es otro de los proyectos importantes del norte chileno.

La ventaja de este corredor, respecto del que cruzaría Bolivia por el centro del país, es que tiene mil doscientos kilómetros menos de recorrido; por otra parte, la vía no remonta grandes altitudes en el cruce de la cordillera de los Andes. Casi todo el trayecto de este corredor en Brasil y Paraguay tiene rutas adecuadas ya construidas y en uso; en Bolivia hay tramos de caminos que no son adecuados para la calidad internacional que se pretende; fuera de ello, hay un tramo donde no existe camino alguno, que es entre Tupiza y la frontera con Chile. O sea que el escollo o tapón es nuestro país, que podría haber sido el más beneficiado por esta ruta bioceánica, que debido a su mediterraneidad le es de vital importancia acceder a los puertos. Por otro lado, este corredor entre los océanos se conectaría, dentro de Bolivia, con vías importantísimas de comunicación internacionales, que discurren en nuestro país de norte a sur, que son: dos caminos y dos líneas férreas, ubicados en el occidente y en el oriente bolivianos, siendo los puntos de unión con el corredor bioceánico central sur las ciudades de Tupiza y Villa Montes. Las autoridades de Tarija y Potosí hicieron todo lo posible para lograr la construcción del tramo Tupiza-Frontera con Chile, pero no lograron su cometido, pese a que es una ruta muy fácil de construir por la plana topografía de esa parte del altiplano. A partir del año 2005, el prefecto —luego gobernador— tarijeño, Mario Cossío Cortez, contrató la construcción de las variantes para adecuar la ruta entre la ciudades de Villa Montes y Tarija, además, adjudicó los contratos de mejoras de algunos tramos existentes de esa vía; sin embargo, luego de la destitución ilegal de Mario Cossío, ordenada por el gobierno de Evo Morales, el gobernador de facto impuesto, Lino Condori, anuló esos contratos, ocasionando pérdidas de decenas de millones de dólares al país a causa del abandono de obras a medio construir. Este corredor bioceánico, en su momento, estaba apoyado fuertemente por Argentina, pues beneficiaba al norte de ese país por su cercanía con el sur de Bolivia. ¡QUÉ CEGUERA SUICIDA DE LOS MANDAMASES DEL PAÍS NO DARSE CUENTA DE ESTAS VENTAJAS QUE PODRÍAN HABER IMPULSADO EL COMERCIO EXTERIOR Y LA ECONOMÍA DE BOLIVIA!

La pregunta que surge de todo este trámite, hasta ahora fallido, que el gobierno de Bolivia desde un comienzo desestimó: ¿Por qué esa actitud mezquina y antipatriótica? Hay una sólo respuesta categórica: ¡El corredor bioceánico central-sur no estaba diseñado para pasar por el departamento de La Paz y el centralismo absorbente no podía permitir que se dejara a un lado al departamento donde se encuentra el mando autoritario del país!
La Argentina estaba impulsando la construcción del corredor central-sur, porque era una alternativa muy interesante para cruzar la cordillera de Los Andes en la época de invierno cuando su ruta en el norte hacia Chile, por el Paso de Jama, se interrumpe a causa de la nieve; además, para cruzar ese paso cordillerano los vehículos tienen que remontar altitudes superiores a los 5 mil metros, con las consecuencias que trae aparejada la altura en el rendimiento de los motores y en la salud de las personas. La actitud indolente y mezquina del gobierno de Bolivia, respecto al proyecto que pasaba por su región sur, hizo que en el año 2019 se firmara entre Brasil, Paraguay, Chile y Argentina, el compromiso de construir y habilitar un corredor bioceánico que ahora pasará a sesenta kilómetros al sur de la frontera de Bolivia con Argentina, por la población de Pichanal, siguiendo hasta Chile por la provincia de Jujuy y el Paso de Jama. ¡Bolivia perdió con este compromiso uno de los proyectos que podría haberle traído innumerables beneficios, reactivando la economía de sus departamentos sureños y teniendo un acceso expedito al comercio con los dos océanos, pues el corredor desestimado se conectaba con las principales rutas actuales del occidente y del oriente del país! Estoy persuadido de que el corredor central-sur podría haber sido el preferido por todos los países involucrados.

Solamente queda la esperanza de que los países involucrados en este nuevo trazo bioceánico analicen en el futuro la necesidad de tener una alternativa al Paso de Jama, cuando sea interrumpido por la nieve, y decidieran impulsar una variante alternativa que atraviese el departamento de Tarija, luego siga hasta Tupiza y el paso por la cordillera que conecta con Iquique; esta variante también tendría peso importante, pues habilitaría un puerto adicional que es Patillos, cercano a Iquique. Pero este sueño también podría ser desbaratado por el centralismo, al oponerse a que los departamentos alejados de la sede del gobierno se potencien.
TARIJA, 17 DE JUNIO DE 2022.

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