Fuente: Reacción Charquina
A continuación, transcribimos una carta muy interesante que apareció en el número 24 de la revista Cultura Boliviana. Fue escrita por Pedro Domingo Murillo luego de la Revolución de La Paz, en el marco de la Guerra Separatista de América, también conocida como Revoluciones del Reino de Indias o Guerras de Independencia Latinoamericanas. En la carta, se revela lo que parece ser un arrepentimiento del caudillo revolucionario Pedro Domingo Murillo, quien manifiesta lealtad a la monarquía hispánica y fidelidad a las autoridades realistas, o en este caso concreto, el brigadier arequipeño José Manuel de Goyeneche.
Muy Y.S.
Haviendo mantenido en la mayor quietud esta Ciudad esperando el feliz arribo de V.S.M.Y. como es público y notorio, se me sublevó la tropa el Juebes en la noche 12 del que rige, y a las ocho y media de la noche me prendieron el capitán de Granaderos D.n Mariano Graneros y D. Isidro Zegarra, con la maior ignominia, poniendome dos sentinelas de vista encerrado en un cuarto sin comunicación ni recurso alguno alegando que yo los havía vendido a V.S.M.Y. y entregado al Sor. Alcalde D.n Franc.o Pérez Yanguas.
Al auxilio de mi prisión estrecha a las dos de la mañana asaltaron al Sor. Alcalde demolieron su casa y sublevaron toda la Plebe con las compañías que conduxeron del Alto, y todo el día del trese pidieron agritos mi muerto y la del Sor. Alcalde como es público y notorio, lo mismo acontesió el catorce y quince.
enesta situación lamentable fui prisionero con una Platina que averseme interseptado la respuesta del Sor. Gobernador de Potosí poniendome en Consejo de Guerra, acusandome crimen la comunicacion coneste sor.
el 19 conel asalto estube estuve (sic) expuesto a la muerte muchas ocasiones y por último me conduxeron al campamento con la Platina en un Pie y por intercesión de algunos piadosos fui indultado por el Comand.te intruso Castro, pero no libre, acausa detener un sentinela devista y sin uso de papel ni tinta.
Al retiro o fuga de Yanguas fui conducido a Pie caminando delante del mismo Castro q.e no me desamparaba, hasta q.e una noche interin dormía el sentinela Granadero pude profugar con dos Oficiales por unos peñascos y montes de Nieve a esta estancia.
Como el temor p.r el rigor de aquel tirano fuese aservo he quedado mui estropiado, y suman.te quebrantado de salud queno me permite echarme a los Pies de V.S.M.Y. como a Pdre. de Pobres y desvalidos implorando su clemencia y solo me atrebo a dirijir esta líneas malarticuladas, que hasen ver mi inosencia y queno hequerido, aun forzado seguir al rebelde Castro, y sus sequases, en sus iniquos proyectos.
V.S.M. sabe mi inosencia, y como estube pronto a cumplir sus preseptos: Los Sres. Hedecanes palparon el estado tranquilo en que mantube el Pueblo, y que esta misma obediencia, y ser adicto a V.S.M.Y. movieron la rebl.n de las tropas, p.r oponerme a los sistemas barbaros que consultaban contra razón y Jus.a.
No tengo mas garante quela piedad de V.S.M.Y. ni otro protector quesu acrisolada venignidad, prodigada en todos los infelices, y no sera mi suerte de menor condision quela deotros que han causado la rebelion; solo espero la gracia de V.S.M.Y. lograr al.n consuelo en este desamparo.
Dios gue. la importante vida de V.S.M.Y. por muchos y felices años para amparo de los Americanos. Anasirca y Octubre 27 de 1809.
M.Y.S.
Pedro Dom.o Murillo
M.Y.S. Dn. José Manuel de Goyeneche.
(Ach. Conde de Guaqui. Caja 4. Carpeta 5/14 núm. 23).
— Revista Cultura Boliviana. Nº 24. La traición de Pedro D. Murillo. La Paz, 1958. Pág. 6.




