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Rifle en mano, Antonio Vaca Díez fue parte de las históricas barricadas de 1871 en La Paz que acabarían con el gobierno de Mariano Melgarejo. Años después, encontramos a este intrépido beniano surcando los peligrosos ríos benianos marcando en 1880 un hito: el hallazgo de la confluencia del río Beni y el río Mamoré lo que impulsaría el transporte de la goma.
Industrial de la goma, Vaca Díez recorrería tierra de nadie en la cuenca amazónica y moriría en su ley, en 1897, en un accidente fluvial en el río Ucayali, Perú, el 9 de julio de 1897, junto al explorador Fitzcarrald.
A finales de los 80, su figura engalanaría el billete de dos bolivianos.
Antonio Vaca Diez fue una de las figuras más notables y polifacéticas de la historia boliviana del siglo XIX. Hijo del coronel José Manuel Vaca Guzmán y de Manuela Antonia Díez, realizó sus estudios primarios en Trinidad y Santa Cruz, y luego se graduó como médico, destacándose por su brillantez y por su temprana incursión en la investigación científica, especialmente en temas de microbiología, en una época en que esta ciencia apenas comenzaba a desarrollarse en el mundo.
Como médico, Vaca Díez fue reconocido por su capacidad diagnóstica y por su dedicación a la salud pública. Llegó a ser médico de cabecera del presidente Adolfo Ballivián y, tras la muerte de este, protagonizó una polémica nacional sobre las causas del deceso, publicando un folleto en el que expuso conocimientos avanzados sobre el paludismo.
Su pasión por las letras lo llevó a fundar y dirigir varios periódicos, como “El Monitor Médico” en Santa Cruz y “La Gaceta del Norte” en el Beni, desde donde difundió ideas progresistas y defendió el desarrollo de su región.
Atraído por los desafíos de la Amazonía, Vaca Díez se convirtió en pionero de la industria del caucho, explorando y colonizando vastas zonas del Beni y del norte amazónico. Fundó barracas gomeras y colonias como San Antonio, Paraíso, Natividad, San Juan, Carnavales, Santo Domingo, Colonia Orton y, en 1890, Puerto Rico, la primera capital del actual departamento de Pando.
Fue uno de los primeros en visualizar la importancia estratégica y económica de la región amazónica, y propuso al gobierno proyectos innovadores para integrar el país mediante vías fluviales y terrestres, ideas que plasmó en “La Propuesta Vaca Díez”, considerado el primer libro escrito en el Beni.
En el ámbito político, fue senador por el Beni y luchó por hacer visible el potencial de la Amazonía ante el resto del país. Su vida también estuvo marcada por la exploración: colaboró con figuras como el Dr. Edwin Heath y Carlos Fermín Fitzcarrald en la búsqueda de rutas y recursos amazónicos.
En 1896 viajó a Europa para buscar capitales y fundó en Londres la empresa The Orton Rubber Co. Ltd., consolidando su papel como empresario internacional del caucho.
Tras un viaje a Europa para conseguir colonos y técnicos alemanes, ingleses para potenciar la Casa Vaca Díez, el beniano sufre varias pérdidas al intentar desde Brasil y, luego desde Perú, su travesía de regreso a Bolivia.
Cuando al fin allana los inconvenientes y continúa viaje a sus posesiones gomeras bolivianas por el Urubamba y el Ucayali en territorio peruano, aún tiene que soportar penalidades mayores de dureza por la travesía y la falta de alimentos. Es entonces que Carlos Fermín Fitzcarrald, colonizador cauchero peruano, al enterarse que Vaca Díez pasa amargas desventuras, arriba al Urubamba para encontrarse con el sacrificado industrial boliviano, llevándole provisiones.
Fue el 8 de julio de 1897 que habrían de conocerse y entablar animada tertulia sobre sus planes y trabajos. Desgraciadamente, a las 24 horas de tan memorable encuentro, la fatalidad hace que los dos sean tragados por las embravecidas aguas de las cachuelas, al zozobrar la lancha «Adolfito», de propiedad del beniano.
Si bien los restos del peruano fueron halla. dos días después del trágico suceso, el cadáver de Vaca Díez quedara para siempre en el vientre de esa naturaleza bravía que tanto amara y por la que tanto luchara por su surgimiento e integración.
La inglesa Lizzi Hessel, cuyo esposo trabajó para Vaca Díez, describió así a Vaca Diez: «Era un joven políticocon una personalidad dominante, mejor conocido por sus grandiosos planes y su codicia arrogantepor el poder».
Para el investigador beniano Arnaldo Lijerón, en cambio, Vaca Díez «no fue únicamente el padre de la indstria gomera y el gran capitán de la colonización del noroeste boliviano. Fue eso y mucho más para el país. Paradigma del industrial. Visionario y agudo geopolítico. Estirpe de verdadero estadista. Forjador de grandes proyectos viales, que todavía hoy son obras que reclaman los benianos y pandinos.»
Con datos de:
– «Antonio Vaca Díez: Genio empresarial y goeopolítico boliviano», de Arnaldo Lijeron
– «Política y Espíritu», de Jorge Siles Salinas
Marcelo Illanes



